Esta frase, que no por conocida pierde importancia, reseña la forma de pensar de la mayoría de los argentinos. Lo cierto es que mientras sigamos pensando de esta manera, nuestros gobernantes se seguirán llenando de poder y de dólares. Los gobernantes en argentina, viven una realidad muy diferente a la que vive el pueblo, y no les interesa, en lo más mínimo, entender la realidad del pueblo argentino. Su única preocupación es acumular poder, para de esta manera, no correr riesgo en un futuro. Es decir, si tengo poder, económico fundamentalmente, puedo "untar" a cualquiera que pretenda ir en mi contra. No podemos permitir que se nos robe tan descarada mente, y además, los llamamos señores. Necesitamos ser Contadores para darnos cuenta que el 90% de los gobernantes nos roba?. Hasta un adolescente que dejó por un momento de mandar mensajitos de texto, se da cuenta. La función del gobernante, es, debe ser y será siempre, salvaguardar los derechos y el bienestar del pueblo, para ello cada gobernante debe obtener un sueldo, para poder vivir dignamente y no padecer, para que su mente esté lúcida. Pero de ahí, a tener mansiones, grandes extensiones de tierra, flota de vehículos... etc. es imposible. Simple, en ningún país del mundo, un "empleado" puede vivir mejor que el "empleador". Les quedó o lo froto un poco. No permitamos, como empleadores, que nuestros empleados se llenen los bolsillos con lo que nos pertenece, con lo que diariamente nos ganamos. Nosotros, como ellos, merecemos vivir en una vivienda, tener un vehículo y lo que es mucho más importante "comer todos los días". No nos engañemos, la culpa no es de los gobernantes, que viven como se les place, la culpa es nuestra que no nos involucramos y permitimos que nos convoque gente como moyano, d'elia, buzzi, miguenz; agrupaciones como madres, hijos, etc. que persiguen intereses particulares y no del pueblo. Empecemos a involucrarnos en serio, y si estos personajes nos roban, que los gobernantes honestos votados por el pueblo, los encierren y les confisquen todo y que vivan para ver lo que hicieron y lo que no se debe hacer.
El objetivo de este Blog está orientado a que tratemos de ver a nuestra sociedad argentina con un espíritu crítico, basándos en una conciencia pura, desinfectada de una sociedad que avanza a pasos agigantados avasallando todo a su paso. Tomar conciencia de que quienes nos gobiernan no son nuestros dueños, nuestros amos, son solo "dirigentes" circunstanciales de nuestra Sociedad. La conciencia es la que nos mueve, y por nuestros actos debemos rendirle cuentas.
Aunque podemos diferir en algo, las diferencias no hacen al conjunto del tema.
ResponderEliminarLo primordial es que en su mayoría los que se proponen para ocupar un puesto político en la función pública carecen de una falta total de ética, honor y moral, ya que siempre anteponen a los beneficios de los ciudadanos los intereses de “grupos de poder privados”, los cuales les efectúan determinados “regalos” para obtener beneficios que les resultan convenientes para incrementar sus patrimonios.
Es normal y lógico que un funcionario cometa un error, pero que ese error lo cometa un grupo determinado, no resulta aceptable, más utilizando discursos con una falta total de sentido y de realidad.
Creo que eso pasa por el pésimo sistema de cultura y educación que recibe la juventud, solo basta ver los resultados en las inscripciones en escuelas “secundarias” y primordialmente en Universidades Nacionales. Ello lleva al desconocimiento del ciudadano desde su juventud, primordialmente de sus derechos especificados en la Constitución Nacional, y en convenios internacionales de los cuales formamos parte.
Un ejemplo de ello es que se impuso en Argentina un sistema de estudio, en la escuela, que resultó pésimo y lo anuló el país europeo que lo había adoptado con anterioridad.
Por último, ¿la culpa la tenemos todos? Creo que relativamente ya que una gran mayoría por falta de cultura perdió su dignidad, y al no tener moral acepta una dávida para apoyar a determinados grupos cuando tienen que votar u “optar”.
Eliseo Miguel Otero